El Ayuntamiento de Santander, a través del Centro de Igualdad, ha puesto en marcha la última campaña del año bajo el lema “Tu madre ha sufrido violencia machista”, con motivo del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
Esta acción se enmarca dentro del IV Plan Estratégico Municipal para la Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres, y responde específicamente a dos claros objetivos dirigidos, por un lado, a sensibilizar a la ciudadanía sobre las distintas formas de violencia ejercida sobre las mujeres y las posibles acciones para su prevención, y, por otro lado, a apoyar a colectivos de mujeres que sufren discriminación múltiple.
Mirar atrás para comprender el presente
Cada 25 de noviembre recordamos que la violencia machista sigue siendo una de las formas más profundas y persistentes de desigualdad. Una violencia que adopta muchas caras —física, psicológica, sexual, económica o simbólica— y que, durante generaciones, se ocultó bajo el disfraz de la costumbre, del silencio o del “así son las cosas”.
Durante décadas, el propio marco legal avaló esta desigualdad. El Código Civil consideraba a la mujer “un ser frágil, quebradizo, débil, inexperto, inmaduro e irreflexivo”, con una capacidad legal restringida hasta 1977. En este contexto, la campaña nos invita a mirar atrás para comprender de dónde venimos y por qué es tan urgente seguir avanzando.
Miles de mujeres vivieron sometidas a formas de maltrato normalizadas e invisibilizadas: el control sobre su dinero, la negación del derecho a trabajar o decidir, las humillaciones, el miedo o la imposición del silencio “por el bien de la familia”. Muchas de ellas son hoy mujeres mayores de 65 años, que no tuvieron nombre ni respaldo para lo que sufrían, pero cuyas experiencias siguen marcando a las generaciones posteriores.
Una campaña que interpela y despierta conciencia
Bajo el lema “Tu madre ha sufrido violencia machista cuando…”, la campaña interpela directamente a la ciudadanía, invitando a reconocer comportamientos cotidianos que durante años se consideraron normales, pero eran violencia: cuando se ridiculizaba a una mujer delante de los demás, cuando se le negaba decidir o tener voz propia.
Cada cartel incorpora además datos reales y contrastados, procedentes de fuentes oficiales como la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, Cruz Roja, universidades o el Instituto de las Mujeres, que aportan contexto y veracidad a los mensajes.
El objetivo es romper la negación, despertar conciencia y conectar la memoria familiar con la responsabilidad social. Reconocer que nuestras madres y abuelas sufrieron violencia machista no es mirar atrás con culpa, sino con empatía, responsabilidad y justicia.
Porque solo si entendemos esa violencia estructural que ha estado tan cerca —en nuestras casas, en nuestras instituciones y en nuestras historias— podremos construir un presente y un futuro libres de ella.
Con esta campaña, el Ayuntamiento de Santander reafirma su compromiso con la igualdad real entre mujeres y hombres y su trabajo continuado por erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres.