Cambiemos la operación bikini por el Body Positive

01/08/2023 - Noticias
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La presión mediática y social por tener un cuerpo bello, delgado y eternamente joven puede llegar a arruinarnos no solo las vacaciones de verano, sino la autoestima.

El ideal de belleza: estereotipos ficticios e irreales

Vivimos inmersos en un mundo donde la publicidad nos acecha durante las 24 horas del día. Los medios de comunicación, las redes sociales, las marquesinas y carteles publicitarios nos acompañan a diario mostrándonos unas imágenes, conceptos y valores que, sin darnos cuenta, pasan a formar parte de nuestro ideario social. Esta publicidad a menudo se centra en mostrar mujeres y hombres ficticios cuyos cuerpos y apariencia poco se parecen a los que conocemos. La extrema delgadez, la ausencia de arrugas, la belleza inalcanzable y los cuerpos esculturales a los que nos expone la publicidad termina ejerciendo una presión sociocultural que adoctrina a la población sobre los supuestos beneficios de ostentar un cuerpo perfecto.

La proliferación del uso de filtros de belleza y retoques fotográficos genera unos estereotipos irreales que, lamentablemente, terminamos por asumir como ciertos. Y es esa asunción de realidad de estos falsos cuerpos perfectos lo que contribuye a fomentar actitudes poco saludables, la obsesión con un ideal (e imposible) canon de belleza y la percepción de nuestro propio cuerpo como imperfecto o falto de atractivo, lo que deriva en complejos, baja autoestima e inseguridades.

La dictadura de la belleza aumenta en verano

La tranquilidad que nos genera proteger nuestros cuerpos en invierno con largos abrigos o gordos jerséis desaparece cuando llega el verano y el calor nos obliga a destaparnos. Según una encuesta realizada por Sigma Dos, casi 75% de la población española entre 18 y 55 años piensa más en su aspecto físico en verano, cifra que aumenta al 80% cuando hablamos de mujeres.

De los encuestados, un 55,3% afirma sentir complejo o inseguridad cuando se muestra en bañador en público, por no tener un teórico “cuerpo perfecto”. De estos, un 42% considera que esta presión proviene de las redes sociales, un 31% cree que es por la publicidad y un 28% y un 27,8% respectivamente, por la presión que ejercen sobre ellos los amigos y la familia.

Esta insatisfacción con nuestros cuerpos nos somete a una dictadura de la belleza que nos hace acudir más aún en estas fechas a gimnasios, dietas, tratamientos de estética o remedios “milagrosos” con el objetivo de perder peso, ganar musculatura o acabar con los desperfectos que no son aceptados en este supuesto “ideal de belleza”, embarcándonos en una “operación bikini” que esclaviza cada año a hombres y mujeres.

Rompamos las cadenas de la esclavitud de la belleza: El Body Positive

Mientras que ahora la belleza ideal es sinónimo de delgadez, la mujer rotunda y con curvas fue el gran ideal en la década de los 50. Lo mismo ocurre con los hombres, que han pasado de querer ostentar un aspecto delgado y peludo a desear cuerpos depilados y con una excesiva musculatura. Los cánones de belleza son cambiantes y no son más que modas socialmente establecidas que someten periódicamente a miles de hombres y mujeres a una vida de esclavitud.

Debemos ser capaces de reconocer estas modas y aceptar que los estereotipos no son más que representaciones ficticias de unos patrones inalcanzables que, como las falsas promesas de la eterna juventud, son irreales.

Recordar que un cuerpo perfecto no es un cuerpo delgado, sin estrías ni arrugas, sino un cuerpo sano y saludable. Cambiar “la operación bikini” por el “body positive” y aceptar y valorar nuestro cuerpo sea como sea y de la talla que sea.

Desarrollar el empoderamiento y el amor propio para concebir nuestros cuerpos con positividad, no solo como aceptables sino como algo que debemos celebrar.